jueves, 27 de octubre de 2011

Simplemente, un juego de niños


Mi mamá tenía que trabajar hasta tarde y por eso no volvería a casa hasta la mañana siguiente.

Mi hermano mayor estaba con su mejor amigo y yo con la mía, prácticamente nos quedaríamos solos. Entre nosotros había un solo año de diferencia, pero aun así me trataba cómo si fuera mucho más pequeña.
Nuestra madre acababa de irse, por lo tanto, eran las siete en punto.
-Pidan comida. Hay bebidas en el refrigerador- Fueron sus últimas palabras antes de salir por la puerta.

-Niñas, faltan dos horas para cenar ¿Qué les gustaría hacer?- Preguntó mi hermano.
-Teníamos planeado ver una película- Respondió Ellie, mi amiga.
-¡¡Fantástico!! La veremos con ustedes- Contestó mi hermano.
Ellie y yo intercambiamos miradas y comenzamos a reírnos, los chicos se miraron y luego a nosotras sin comprender. Cuando nuestras risas cesaron asentí. Luego Ellie y yo nos dirigimos a la cocina.
La película estaba preparada, habíamos logrado ponerla mientras que los chicos no miraban. Era ese tipo de películas de amor bien empalagosas.
Ellie y yo estábamos yendo a la sala con bebidas y palomitas en mano, los chicos nos esperaban en el sillón durmiendo. En ese momento caímos ambas al piso. No fue una caída brusca, ni provocada por algún objeto con el cuál hubiésemos podido tropezar. La miré sin comprender y no halle más que confusión en su mirada. Dejé las bebidas y palomitas a un lado. Ella me copió. Nos levantamos y nos dirigimos hacia los chicos.
El camino pareció alargarse, no conseguíamos llegar a ellos. Decidimos correr. No avanzamos ni medio centímetro. Podía sentir como mis pies se despegaban del suelo y volvían a apoyarse, una y otra vez pero seguíamos en el mismo lugar ¿Qué estaba sucediendo?
Miré a mi derecha, Ellie batallaba para avanzar con la misma intensidad que yo. De pronto calló al suelo y la vi siendo arrastrada lejos de mí. Me detuve y comencé a ir tras ella. Ni modo, no podía acercarme a los chicos ni a Ellie. No importaba cuanto corriera lo único que lograba era ver como ellos se alejaban de mí. Nunca me rendí, nunca, hasta que vi como ella era levantada en el aire por una mano sin cuerpo. Su brazo era larguísimo pero no provenía de ningún lado. Quedé estúpidizada mirando como esa mano independiente de un cuerpo se llevaba a mi mejor amiga.
Cuando salí del shock, giré y me encontré con algo nuevo a mí alrededor. Los chicos ya no estaban allí. Un cuarto enorme color gris se alzó sobre mí. Dos camas y una mesa de luz eran los únicos muebles que había en ese lugar. Caminé un poco mientras que contemplaba el monótono lugar. Mi vista se detuvo en una niña, llevaba un vestido del mismo monótono color que, parecía ser el dueño del lugar. Llevaba el pelo largo hasta la cintura y sus pies descalzos parecían pegados al suelo.
-Niña- Llamé. No reaccionó.
-Te estoy hablando mocosa- No tenía tiempo que perder, no sabía el paradero de mi hermano ni el de mis amigos.
Logré girarla pero antes de que pudiera ver su rostro, ella tomó mi mano y comenzó a ejercer presión sobre ella.
-Debiste volver cuando no contesté- Oí una dulce voz seguida por risitas risueñas, pero no podían provenir de aquella niña, no tenía labios ni lengua para expresar esas palabras.
Luego giró hacia mí. Quedé verdaderamente atónita con lo que ví, entonces. En lugar de rostro y pecho había un hueco negro en ambos lugares a través de los cuales se podía ver. Insistí varias veces para que me soltara pero nunca lo hizo. Colocó mi mano en su orifico superior y comencé a sentir como se llevaba algo de mí.
En un intento desesperado por liberarme rebusqué en la habitación algo de que aferrarme y fue entonces cuando la vi. Sobre la mesa de luz, se hallaba una foto de la niña. En está faltaban su rostro y pecho que habías sido recortados.
-Me devolverás lo que me quitaste- Dijo. Aún no sabía si esa dulce voz era de ella.
Estaba mirando cada uno de sus orificios mientras que buscaba algo en mi bolsillo, cuando me topé con pedazos de papel. Los saqué, eran el rostro y pecho que faltaban en la foto. Observé mi mano, o lo que quedaba de ella. Mis dedos habían sido carcomidos y la sangre brotaba enérgicamente de ellos, manchando el orificio y escurriéndose de él.
Rebusqué en mi bolsillo y encontré un pañuelo. No tenía nada que perder. Lo tiré a través de uno de los hoyos de la niña y luego retiré mi mano. Había funcionado, solo faltaba la foto.
Corrí hacia ella pero antes de poder llegar sentí una gran presión en el cuello, luego mis pies se despegaron del suelo. El aire se iba agotando. Me estiré para alcanzar la foto pero la niña presiono más fuertemente mi cuello. Cada vez que intentaba alcanzar la foto, ella aumentaba la presión. Llegó un momento en que me creí capaz de desvanecerme, seguro ya había pasado por todos los colore, desde el azul hasta el rojo. La presión disminuyó de golpe, y caí de rodillas al suelo, respirando dificultosamente.
-No recuperaré lo que quiero si estas muerta- Dijo en tono consolador, mientras que me regalaba un gran sonrisa. Rápidamente se arrodilló a mi lado y tocó mi mejilla.
-Hazlo más fácil. No te servirá de nada tratar de impedirlo lo inevitable.- Se acercó a mi cuello, y sentí un escalofrío. -Ríndete- Me susurró.
Negué con la cabeza mientras que colocaba los recortes en la foto. La niña gimió, se levantó agarrándose la cabeza, cayó y rodó por el suelo. Me acerque, parecía muerta pero ya tenía rostro y pecho. De pronto sus ojos se abrieron y su cuerpo se elevó en el aire desapareciendo por completo tras una pequeña nube blanca. Yo estaba en el piso bien lejos de donde el cuerpo había yacido, me había alejado ni bien abrió los ojos.
Pestañé.
- Feli, despierta- Cuatro sombras se alzaron ante mí, y una me hablaba.
Parpadeé varias veces.
Todo se volvió más claro. Ellie, mi madre, hermano y su mejor amigo estaban arrodillados a mi lado llamándome. Me incorporé.
-¿Qué sucedió?- Pregunté.
-Una niña aventó esto contra ti mientras que jugabas con ella en el patio y te desvaneciste.
Miré el objeto. Era la foto de la niña del sueño, no tenía rostro ni pecho nuevamente. Amarrado junto al cuadro había una nota:

"El juego recién comienza.
Debes respetar las reglas.
No puedes salir del juego hasta que termine"

Espero que les haya gustado, verdaderamente lo subí apurada y es por eso que no tuve tiempo para corregirlo. Eso es todo por ahora. Nos estamos leyendo.

7 comentarios:

  1. SOY UNA NUEVA LECTORA DE TU BLOG :D
    JAJAJA ME EEENCANNTA
    pasas por mi blog ((aprendiendo del amor))
    Lola-sitegusto.blogspot.com
    SALUDOS
    LOLA♪~

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  2. Genial Lola, gracias por comentar. Verdaderamente el relato lo escribí muy a la ligera pero gracias por decir que está bonito y gracias por leerme. Bueno ya me estpy pasando por tu blog. Besos.

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  3. Gracias Cande, ¿Vos decis?
    Me parece que le falta algo más de suspenso, como que solté todo de golpe. Pero gracias por dejar tiu comentario, y por apollar is relatos

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  4. Me encanta. La verdad que esta muy buena !

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  5. Gracias Martu, verdaderamente no creí que podía llegar a gustar a la gente mis relatos. Pero gracias a esos comentarios es posible que siga subiendo mis relatos (o relatitos) al blog.
    Gracias por comentar, y seguirnos.

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