viernes, 23 de diciembre de 2011

Los inmortales 2: Espejismos



No es fácil empezar de nuevo. Y para afrontar el futuro hay que olvidar el pasado: eso el lo que Ever se repite a sí misma tras se pararse definitivamente de su familia y haberse convertido en inmortal. Ahora Damen y ella tienen toda la eternidad por delante, pero Ever se siente más insegura que nunca de su relación.
Y para complicar todavía más las cosas, Ever tiene la oportunidad de viajar al pasado. ¿Lo hará aunque eso signifique perder a Damen para siempre?

Y he aquí a la segunda parte de esta saga. En esta segunda parte la lectura se vuelve algo más ligeras. Tenemos a la misma Ever que actua antes de pensar, a un Damien algo diferente, una Riley desaparecida, unos Haven y Miles distantes y un chico nuevo llamado Román.

Pues si pensaron que la primera parte tiene un final sonso, el del segundo te va a dejar un poquito impactado. Cuando me faltaban páginas para terminar creí que me habían robado algunas o el libro venía fallado, pero no. El final queda pendiendo de un hilo y es por eso que creo que en este punto el segundo libro es mejor que el primer.

En comparación del primero, que era un poco introductorio, en este segundo solo hay algo parecido a acción. Una Ever que se encuentra en constantes problemas, discuciones internas y apuros setimentales. Una historia en constante movimiento y con un ritmo un tanto más ligero que la anterior.

En este segundo tomo, Román aparece en la historia. Un chico rubio y de ojos celestes, que muestra interes en Ever desde un comienzo. Pero a Ever le causa un mal presentimiento, algo maligno roda cerca de él. Que algo se trae entre manos y que tiene que ver con el cambio de actitud de los lumnos del colegio. Desde que este chico llega, la relación de ella y Damien va empeorando y Ever no resiste a cree que también eso es cosa de Román.

Hay personajes nuevos, como las gemelas Romy y Rayne. Dos niñas de la edad de Riley, que utilizan ropa de instituto y que "ayudan" a Ever a lo largo de la historia, en sus visitas a Summerland. Oh, Summerland. En esta historia, el lugar nos va sorprendiendo y se muestra diferente a como lo veíamos cuando Damen llevó a Ever por priera vez.

Solo una aparición física de Riley en toda la historia, por lo cual no puedo decir que fue mi personaje favorito del libro, pero sí de la saga. Sí tendría que elegir mis personajes peferidos de este tomo, ellos serían: Romy y Rayne, además que el infanable Miles. Pues mucho más que eso no debo decir, ya que Damen no tiene mucho protagonismos "conciente" (disculpen por mis raras expresiones, pero si leíste el libro creo que lo entenderas) y por eso no se puede decir mucho de el.

Sabine se obsesiona con cuidar a Ever y eso logra crea varios de los problemas del libro, y no siempre Ever logra sobrepasar estos apuros. Pero en fin, Sabine comienza a tomar un poco más de protagonismo en este libro. Como Ava, que vuelve para desparecer casi al final del libro.

En conclusión: Si debo comparar este libro con el anterior, creo que preferí este. Y si lo debo expone en general, no fue tanto de mi agrado pero tampoco estuvo tan mal. Es un intermedio, ya que el final abierto, la trama y la ligereza le dan puntos positivos y los personajes y algunos hechos predecibles le suman muchos puntos en contra.
Un libro para disfrutar por un buen rato, pero no del que esperar mucho.

3 comentarios:

  1. Me tengo que poner las pilas y leer el primero. Jaja. Gracias por la reseña.

    Besos ^^

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  2. Nati: En la portada hay una chica con una especie de bola de cristal. Y tiene tonos de azules y celestes.

    Agus: No te preocupes que recién el año que viene sale el cuarto, todo a su tiempo. Yo creo que ya le encontrarás un segundito para leerlo.

    Un besote con letritas para ambas.

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