martes, 20 de diciembre de 2011

Días dorados noches, oscuras V

Entré a un gran salón dónde tres hombres de largas barbas y orejas puntiagudas nos esperaban. El primero, se acercó a mi familia y se los llevó de la sala. El segundo se asomo a las escaleras y cuando se corrió un chico, de no más de 17 años, estaba subiendo. Se acerco a Julieta y a mi, y nos regala una expectacular sonrisa.
-¿Te importa?- Me pregunta señalando a Julieta, lo que significa que se la iban a llevar a ella también.
-Con tú eres Josh- Le digo mientras entrelaza sus dedos con los de Julieta.
Él asintió, y sus ojos verde esmeralda se volvieron a Julieta. Con que ese era su novio, Expectacular novio. Ahora se estaba alejando con Julieta de la mano, sin siquiera yo le haya dado una respuesta.
-Felicia, acercate.- Me dijo el tercer hombre. Y me llamo por mi nombre completo, cosa que me desconcierta porque hace años que nadie se dirige a mi con él. Asiento y hago lo que me pide.

Pase los últimos 20 minutos de mi vida relajándome sentada en el suelo. El hombre te toma por las manos y al instante te desconectas de todo lo que hay en tu mente y alrededor. Quedas sumido en un sueño. Sí, prácticamente te duermes.
-¿Y bien?- Pregunto despues de terminar de hacer los ejercicios.
Él me acerca un jarrón enorme lleno de todo tipo de flores.
-Elige una.- Me indica.- Pero no escojas al azar. Relaja tu mente y la que te llame a gritos, elige la más atractiva para tu vista, la que llame tu atención.
Vacilo con mi mano sobre el jarrón, toque algunas rosas de color violeta, unos tulipanes esmeralda, una flor de cerezo azul marino y un narciso plateado hasta que, por fin, encontré una (en realidad eran dos) que embriago mis sentidos, me desconecto del mundo, jugó con mis sentimientos. Esa era la flor (o las eran). Una hermosa orquídea de un turquesa imposible que, me sorprendí ver, estaba unida con la otra flor que me llamó la atención: un geranio azul cielo.
Ahora, en base a mi elección, se me asignaría mi especialidad. No puede esperar y pregunte:
-¿Qué significan?-
El hombre chasqueo los dedos y las bellísimas flores desaparecieron dejando en su lugar un cajac de flechas y un arco de madera del tamaño de mi mano.
La preguntas volvían a surgir en mi pero el hombre se me adelantó y empezó a hablar.

3 comentarios:

  1. Hola guapa. ME PASO POR TU BLOG
    Pásate por:
    http://lobodelasnieves.blogspot.com/

    Besos

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  2. Me encantan tus descripciones, me lo puedo imaginar todo^^

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  3. Jaja, gracias. A ver cuando me pongo con lo que sigue.

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